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Cara Norte del Eiger: épica y tragedia del alpinismo (Parte III)

Escrito por: Sergio Carbonell López 10 comentarios

Tabla de contenidos

  • Artículos que te pueden interesar
  • Cara norte del Eiger: Épica y tragedia del alpinismo (Parte I)
  • Cara Norte del Eiger: Épica y tragedia del alpinismo (Parte II)
  • El Eiger Trail: En la cara norte del Eiger

Pocas historias me han impactado tanto como la lucha contra la muerte de Toni Kurz en la cara norte del Eiger. La carga de heroísmo, dignidad, resistencia, valentía y tenacidad quizás sólo  comparable a la de Leónidas y sus 300 espartanos, aunque esta historia sucedió hace decenas de siglos y la que nos ocupa en este artículo ocurrió el siglo pasado con lo que resulta más cercana y estremecedora.

Cara Norte del Eiger

Cara Norte del Eiger

En el anterior capítulo, vimos como el paso por la travesía Hintertoisser era imposible. La funesta decisión de retirar la cuerda a la ida y el mal estado de la roca hizo imposible su paso por ahí y eso que los cuatro escaladores lo intentaron cuando aún era de día.

Vista la imposibilidad de continuar por la travesía, los espectadores que estaban abajo contemplaron con horror con sus prismáticos como, en una decisión de pura desesperación, empezaron a bajar por el resalte, de unos sobrecogedores 200 metros de profundidad.

Según Kurz, cuando escuchó a Von Allmen, el guardavía del Jungfrau le comunicó la tragedia de la cordada. Hintertoisser cayó hasta el pie de la pared, Rainerer fue arrastrado por una cuerda hasta el mosquetón y debió morir congelado y Angerer colgaba bajo Kurz ahorcado por su propia cuerda.

Así 3 guías de montaña de Wengen avisados por Von Allmen fueron al rescate de Toni, contradiciendo las propias instrucciones del cuerpo de no estar obligados a socorrer a los cada vez más osados y temerarios que pretendían escalar la cara Norte del Eiger, ya que entendían que estos sabían muy bien a qué se exponían al tratar de ascender por la temida pared.

Actores que interpretan a Kurz e Hintertoisser

Actores que interpretan a Kurz e Hintertoisser

Al final, las órdenes escritas son papel de borrajas cuando lo que está en juego es la vida de un ser humano, y los bravos guías de montaña no estaban dispuestos a abandonar a su suerte a un hermano de montaña.

La línea Jungfrau puso a disposición de los guías su tren cremallera que los dejó en la estación intermedia de Eigerglestscher, dónde salieron al infierno de roca, nieve y hielo a través del boquete que hay dispuesto.

Consiguieron avanzar, a pesar de las duras condiciones climatológicas, hasta 100 metros por debajo de Toni Kurz, que en esos momentos colgaba de un anillo de cuerda. Toni les informó que tenían que llegar desde arriba ya que los 100  metros que les separaban estaban ocupados por el vacío. Pero el estado de la pared, el tiempo y la hora, pues estaba anocheciendo, conviertieron la empresa en imposible.

La temida cara norte del Eiger

La temida cara norte del Eiger

Ante los gritos de desesperación del bravo escalador, le prometieron que volverían cuando naciera el nuevo día. Acongojados y abrumados, los guías imploraron a Toni que resistiera una noche.

No hace falta tener mucha imaginación para saber la tortura que pasó esa noche, colgado de un anillo de cuerda bajo la oscuridad, la tormenta, el intenso frío, el desprendimiento de piedras, la extenuación y el miedo a morir.

Durante esas terribles horas, témpanos de hielo de más de 20 centímetros le colgaban de las púas de los crampones, la mano izquierda se le congeló dejándola totalmente inutilizada, pero Kurz aguantaba.

Cuando al alba volvieron los guías de montaña, a los cuales se unió un nuevo miembro, comprobaron que la llama de la vida de Kurz no se había extinguido. Este hombre estaba dispuesto a desafiar las leyes de la naturaleza y a superar los límites de la resistencia física.

Pero pronto vieron que la empresa iba a ser muy complicada ya que comprobaron con horror como las rocas seguían heladas y hacían imposible su paso por ahí, incluso para estos expertos montañeros.

Toni-Kurz

Toni-Kurz

Aún así consiguieron avanzar a unos escasos 40 metros de Toni aunque no lo podían ver a causa que el desplome se abombaba mucho sobre el vacío. Necesitaban otra cuerda para que Kurz salvara esa distancia, pero no sabían cómo hacérsela llegar. Lo intentaron con cohetes, pero no sirvió de nada. Le preguntaron si tenía un cordino (cuerda auxiliar de menor diámetro que una normal) pero Kurz respondió negativamente.

La única solución posible era hacer que cayera el cuerpo inerte de Angerer y aprovechar su cuerda para continuar bajando. Pero para hacer eso se requería de un esfuerzo sobrehumano y más, teniendo en cuenta las condiciones físicas de Kurz, su mano congelada y totalmente inútil, pero los guías oyeron como durante una eternidad Kurz manejaba el piolet con su única mano sana y consiguió cortar la cuerda por arriba, aunque Angerer no cayó al haberse quedado congelado y pegado a la roca.

Después de este acto de valor y resistencia consiguió 8 metros de cuerda es un estado lamentable, rígida por el hielo. Durante 5 extenuantes horas se dedicó a destrenzarla con su única mano disponible y los dientes, un trabajo que en condiciones ideales es muy complicado. Durante ese tiempo se produjo un terrible alud que pasó cerca de los guías y durante el cual vieron pasar el cuerpo de Angerer. La espera fue angustiosa, pero Kurz y su tenaz determinación consiguieron lo imposible y bajó el cordel.

Escena de la película

Escena de la película

Los guías, exultantes ataron a él cuerdas, clavos, mosquetones y martillo, y Kurz consiguió izarlos y preparar el anillo de cuerda. Poco a poco iba descendiendo, al límite de sus fuerzas cada vez se debía sentir más cerca de la salvación. Los guías vieron aparecer sus piernas bajo el desplome, pero entonces el nudo que unía las cuerdas chocó con el mosquetón. Era demasiado grande y no pasaba por el mismo. Los rescatadores le imploraron un último esfuerzo más, Toni se quejó, estaba al límite, pero se inclinó e intentó deshacerlo con sus dientes, pero su torturado cuerpo ya no respondía, sus fuerzas se había agotado y estaba cada vez más próximo a la muerte.

Los guías, desesperados, siguieron gritándole, instándole a que sólo quedaba un nudo y que hiciera un esfuerzo más y podría dormir caliente y recuperarse, pero a Kurz sólo le quedaron fuerzas para decir " No puedo más" , una frase dramáticamente simple pero que resume la titánica lucha de este alpinista. Colgado en el vacío y a escasos metros de los escaladores murió el escalador bávaro, dejando conmocionados a los guías de montaña, que estando tan cerca, no pudieron hacer nada más para ayudarle.

Kurz no se rindió nunca, llevó su lucha hasta la extenuación y exploró los límites de la resistencia humana, y la tenacidad por seguir viviendo, cuando lo más fácil era dejarse llevar y morir. Los guías quedaron muy afectados y alguno de ellos declaró ser el día más triste de su vida.

Cartel promocional North Face

Cartel promocional North Face

La cara Norte del Eiger se había llevado por delante a cuatro bravos y experimentados escaladores, pero esto no iba a echar atrás a otros escaladores y alpinistas en su afán por ser los primeros en escalar la pared asesina.

Cara Norte del Eiger: épica y tragedia del alpinismo (Parte I)

Cara Norte del Eiger: épica y tragedia del alpinismo (Parte II)

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El Eiger Trail: En la cara norte del Eiger

Publicado en: Otras regiones de suiza

Comentarios

  1. Jordi dice

    9 agosto, 2016 a las 23:40

    Una tragedia más en el Eiger fue la de Rabada y Navarro. Muy buen artículo.

    Responder
    • Sergio Carbonell López dice

      18 agosto, 2016 a las 9:03

      Gracias Jordi!

      La verdad es que a mí esta historia me tiene impresionado. Siempre que veo el Eiger me imagino a esos valientes y amantes de los Alpes. Ves a la araña y se te pone la piel de gallina.

      Sí conocía la historia de estos dos alpinistas, de hecho hemos visitado un monumento en forma de piedra que tienen en los Riglos de Mallos, en el Prepirineo de Huesca. Muy bonito!

      Aún me queda concluir la historia de Toni Kurz, a ver si me pongo con la parte final

      Muchas gracias por tu comentario

  2. Carlos González Ramos dice

    12 julio, 2020 a las 18:30

    Extraordinario escrito. Muy sensible y realista. Lo mejor que he leído.

    Responder
    • Sergio Carbonell López dice

      21 julio, 2020 a las 12:36

      Muchas gracias Carlos

      Es una historia que me impactó.

  3. Otto dice

    6 diciembre, 2020 a las 8:02

    Excelente relato, muy bien narrada la historia, que hazaña la de estos alpinistas y otros que han luchado con la cara norte del Eiger.
    Gracias

    Responder
    • Sergio Carbonell López dice

      8 diciembre, 2020 a las 9:42

      Gracias Otto! siempre es una historia que me ha fascinado.

      Saludos

  4. Lisette dice

    20 marzo, 2022 a las 12:25

    Esta noche vi el filme que está magistralmente hecho por su realismo. Me impresionó tanto y pude hallar este vivido relato sobre los alpinistas, sus proezas y sus épicas tragedias luchando por dominar este ogro de roca y hielo. Conmovedor e impactante como la lucha de la que es capaz un ser humano por un logro y por su supervivencia.

    Responder
    • Sergio Carbonell López dice

      20 marzo, 2022 a las 15:34

      Hola Lisette

      Sí la película es muy buena. Te recomiendo también el libro de “La Araña blanca” de Heinrinch Harrer

      Saludos

Trackbacks

  1. Cara norte del Eiger: Épica y tragedia del alpinismo (Parte I) dice:
    8 septiembre, 2013 a las 18:47

    […] Cara Norte Eiger III Parte […]

    Responder
  2. Cara Norte del Eiger: Épica y tragedia del alpinismo (Parte II) dice:
    8 septiembre, 2013 a las 19:55

    […]   Mientrastanto llegan al campamento dos bávaros de 23 años: Andreas Hintertoisser y Toni Kurz en medio de una gran expectación de la prensa europea por ver quién es el primero en escalar la norte del Eiger y de la rivalidad de las naciones europeas por proclamar a su particular héroe. Así el 18 de julio de 1936 y con el tiempo despejado los dos bávaros y los dos austriacos inician la escalada en cordadas separadas para unirse en una sola cordada de cuatro debajo del Muro rojo, dónde vivaquearon los austriacos a principios de julio. La primera empresa seria en la que se ven inmersos los 4 escaladores es conseguir llegar al primer nevero, cosa que consiguen gracias a Hintertoisser, que con la técnica del péndulo consigue salvar un trecho de pared horizontal lisa e inescalable. Una vez han pasado los cuatro, retiran la cuerda ya que no consideran necesario mantener ese paso para la vuelta. Toni Kurz La multitud que se congrega con sus prismáticos y telescopios en la terraza del hotel Bellevue contemplan con asombro como suben los cuatro con una rapidez nunca vista hasta entonces. Mientras Kurz e Hintertoisser ascienden veloces hacia el segundo nevero por encima del muro rojo, Rainer y Angerer parece que tienen dificultades y han ralentizado su marcha. Seguramente una piedra de los numerosos desprendimientos que hay en la pared alcanzó en la cabeza a Angerer hiriéndole. Andreas Hintertoisser Ante este problema los escaladores alemanes tiran una cuerda a los austriacos para que suban y vivaquean en un pequeño nido de roca por encima del muro rojo. El alba del 19 de julio trae pocas novedades. Los cuatro siguen ascendiendo por el segundo nevero a un ritmo menor que el día anterior pero con paso firme y seguro a pesar de la herida de Angerer. Por la tarde deciden hacer vivac justo por debajo del vivac de la muerte dónde perecieron Mehringer y Sedlmeyer. El lunes 20 de julio a las 7h se preparan para continuar ascendiendo hacia la cima. La noche ha tenido que ser dura, a más de 3.000 metros de altura, con temperaturas bajo cero y en un espacio en que apenas cabían los cuatro. A eso hay que añadir las condiciones precarias de Angerer. De nuevo Kurz e Hintertoisser toman la delantera y avanzan los primeros, pero los espectadores que se apiñan abajo ya ven que sus dos compañeros austriacos no les pueden seguir. También contemplan como los bávaros dan media vuelta y deciden volver para rescatar a sus compañeros de cordada. Decidieron renunciar a su sueño de coronar la norte del Eiger por rescatar a unos colegas. Escena de la película El descenso por el segundo nevero es muy rápido, pero pierden mucha velocidad al pasar por el resalte de roca camino al primer nevero. Vuelven a verse obligados a vivaquear por tercera vez. Las fuerzas empiezan a escasear, más si tenemos en cuentan que cargan con un herido con cada vez menos movilidad. Edi Rainer y Willy Angerer El cuarto día, martes 21 de julio lo inician con las ganas y la fe de llegar abajo sanos y salvos. La lucha contra la cara norte ya no es por se los primeros en escalarla, ni por la aventura, el éxito o la fama, sinó por la supervivencia, por poder llegar a casa y abrazar a sus seres queridos. Ante ellos más de 900 metros de caida vertical, pero sólo queda atravesar el primer nevero, la fisura difícil y la travesía Hintertoisser. El ansia de vivir les hace superar el primer nevero muy rápido, pero la gente abajo, sólo ve a tres hombres. Bancos de niebla empiezan a aparecer y estalla una de las temidas tormentas de la norte del Eiger. El zumbido de los continuos desprendimientos de roca es aterrador, el siniestro sonido de los aludes de nieve que barren continuamente la pared hacen temer lo peor a los espectadores. El infierno se ha desatado allá arriba pero el ansia de vivir de estos hombres es más fuerte y en un breve momento que el cielo vuelve a dar una tregua, la gente grita de alegría cuando ve a los cuatro hombres aún vivos, aunque Angerer parece derrotado y carente de fuerzas. Toni Kurz en acción Llega el momento clave para la supervivencia de los cuatro hombres: La travesía Hintertoisser que a la ida tan magistralmente salvase el gran Andreas. Ahora tiene que volver a poner el clavo, pero la pared ya no está como antes ni él mismo tiene las fuerzas del principio. Sus mermadas fuerzas y el hielo que cubre la roca hacen imposible sus esfuerzos por establecer el camino de vuelta. Lo intenta con todas sus fuerzas pero la cara norte del Eiger ya ha dictado sentencia. Está a punto de comenzar la heroica resistencia de Toni Kurz, en lo que se considera una de las mayores epopeyas del montañismo. Quien quiera profundizar más en esta historia recomiendo encarecidamente la lectura de La Araña Blanca de Heinrich Harrer. También es muy recomendable la película basada en la historia de Kurz y sus compañeros: Nördwand (Cara Norte). Cartel de la película Cara Norte Cara Norte del Eiger Parte I Cara Norte del Eiger Parte III […]

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