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Miravet es un pequeño pueblo famoso por su espectacular castillo templario. El imponente Castell de Miravet se alza poderoso sobre un pequeño monte de cien metros de altitud y cuyos dominios abarcan el río Ebro que pasa justo por debajo y las tierras que lo rodean.

Miravet
La estratégica situación del lugar ha hecho que se hayan encontrado restos prehistóricos, aunque no es hasta el siglo XII con la conquista del castillo de Miravet por el Conde Ramon Berenguer IV y su cesión a la orden del Temple, que el lugar adquiere fama y reconocimiento.
Cómo llegar a Miravet (Tarragona)
El pueblo no llega a los 1000 habitantes y está situado en la comarca de la Ribera de Ebro en la provincia de Tarragona. Está a aproximadamente 1 hora de esta última ciudad y para llegar allí hay que coger la autovía T11 en dirección Reus y luego seguir indicaciones hacia Falset, Mora la Nova y Mora d'Ebre. Está muy bien señalizado y cualquier navegador os llevará ahí sin problemas.
También es una excursión ideal desde Barcelona ya que está a unas 2 horas de distancia.
La orden del Temple y el Castell de Miravet
La otrora poderosa e influyente Orden del Temple nació en el año 1120 liderada por Hug de Payens y fue fruto del fervor religioso y la voluntad de defender los lugares peregrinaje de Tierra Santa que tuvieron muchos caballeros que lucharon en la Primera Cruzada (1095-1099)
En poco tiempo y tras la aceptación de la Iglesia Católica en el Concilio de Troyes de 1129, la orden adquirió gran protagonismo y notable influencia política y social aparte de ser uno de los baluartes de la Corona de Aragón en la reconquista a los musulmanes.

Castillo de Miravet
En 1153 y con la conquista del castillo por Ramon Berenguer IV, éste lo cedió a los templarios que lo poseyeron hasta el año 1308 cuando rindieron la plaza al Rey Jaume II, que un año antes inició la persecución de los templarios en la Corona de Aragón, siguiendo las indicaciones de la Iglesia Católica que no veía con bueno ojos la acumulación de poder, riqueza y castillos por parte de los templarios.
Finalmente en 1312, el Papa Clemente V disuelve la orden del Temple y en 1314 queman vivo a su Gran Maestre, Jacques de Molay en la Catedral de Notre Dame en París.
Si queréis profundizar más en el apasionante mundo de la Orden del Temple os recomiendo el libro de Jan Guillou, El Legado de los Templarios.
El Castillo templario, el imprescindible que ver en Miravet
El castillo se alza imponente en un pequeño cerro, casi cien metros por encima del río Ebro. Su posición es sencillamente espectacular y ubicada en un entorno casi inexpugnable.
Su planta es colosal y desde sus murallas las vistas de la comarca son soberbias, con el río Ebro como eje vertebrador.

Paisajes de la Batalla del Ebro
Diferentes paneles os darán mucha información sobre el castillo, su historia e incluso los lugares más conocidos de la Batalla del Ebro de la Guerra Civil que tuvieron lugar en sitios como este.
La entrada al castillo se hace por la muralla norte y la barbacana. Aquí se puede apreciar cuan estrecha es la entrada, y cuya función consistía en poner en los máximos aprietos a los atacantes a la fortaleza.

Entrada al castillo
Y es que el castillo de Miravet no es un palacio cortesano si no una fortaleza militar y defensiva. Aquí no cabe lo bonito ni lo ornamental. Todo está pensado para provocar el máximo daño posible al enemigo que quiera asaltar el castillo.
Así pues, la visita al castillo, discurre por sus exteriores. No esperéis visitar salas decoradas ni habitaciones con mobiliario de época. Es un castillo de la Alta Edad Media, y como tal, todo es muy austero y con pocos lujos, más aún, siendo un castillo templario.
Del castillo destaca su patio de armas, con sus escaleras de piedra originales, y sus murallas con sobrecogedoras vistas al río Ebro y sobre todo al pueblo antiguo y a la iglesia vieja.

Patio de Armas del Castell de Miravet
La iglesia, austera como pocas, no se distingue desde fuera, siendo una estancia más del castillo. En general es una visita que se puede hacer tranquilamente en menos de una hora.
Miravet, el pueblo antiguo
Al igual que el castillo, el pueblo destaca por su privilegiada posición por debajo del castillo y por encima del meandro del río Ebro.
Sin duda lo más bonito que ver en Miravet es contemplar su estampa con el río a la izquierda y el castillo encima. Para hacer las mejores fotos sólo tenéis que bajar junto a la orilla del río o subir al embarcadero de Miravet.

Miravet (Tarragona)
Dentro del pequeño núcleo urbano, destaca la Iglesia Vieja, actualmente desacralizada, de estilo renacentista y construida por la Orden del Hospital de San Juan que sucedió al Temple durante la segunda mitad del siglo XVI.
Si habéis estado en Florencia, os recordará mucho al Campanille de Brunelleschi, impresión que tendréis mejor si subís por los caminos que se alejan de la iglesia y que conducen a interesantes itinerarios sobre la Batalla del Ebro.
Si habéis visitado la capital toscana y veis la siguiente foto seguro que tendréis la misma sensación que nosotros.

Iglesia Vieja
Frente a la iglesia, está el mirador de la Sanaqueta, desde tendréis fantásticas panorámicas del Ebro y de todo el territorio circundante.
Pas de la Barca de Miravet
Otra de las cosas curiosas que hacer en Miravet es cruzar el río Ebro con el Paso de la Barca, esto es un transbordador que cruza personas y vehículos de una orilla a otra. Es el único que queda en todo el Ebro y funciona sin motor y gracias a la pericia del barquero.
Alfarería en Miravet
Es una de las actividades económicas del pueblo y siete talleres dan fe de ello. Al salir del pueblo, por la carretera principal, podéis encontrar establecimientos dónde comprar tinajas, cuencos, platos y otros utensilios de barro ideales para completar vuestra cocina.

El río Ebro a su paso por Miravet (Tarragona)
Dónde comer en Miravet
Restaurantes en Miravet hay pocos y la verdad que no con muy buenas valoraciones. Nosotros comimos en el Molí de Xim y la verdad es que ni fu ni fa. La comida es correcta y el precio está bastante bien. Platos sencillos como la Clotxa (una especie de bocadillo de los payeses de la región) y otros platos y postres tradicionales conforman la carta.

Muralla y pueblo de Miravet
El problema y según otras opiniones, parecer ser que no fuimos los únicos, es que las comidas allí se hacen eternas. Nosotros estuvimos 2 horas de reloj, y una hora entre primer plato y segundo. Y la verdad es que esto deslució bastante la experiencia. No tuvieron ningún tipo de detalle y encima presenciamos discusiones entre el equipo, cosa que nunca es agradable.
En resumen, es un sitio que está bastante bien, pero tienen que mejor el servicio al cliente.

Miravet y el río Ebro
Hoteles en Miravet
El pueblo no tiene hoteles y apenas algún apartamento gestionado por particular. Pero si queréis vivir una experiencia mágica, os recomendamos alojaros en Els Canterers, una preciosa casa rural con paredes de piedra, vigas de madera y una decoración exquisita. Un lugar tradicional no exento de comodidades como solarium con jacuzzi o aire acondicionado en las habitaciones.
¡Ah! y si queréis más información sobre el pueblo y el castillo os recomendamos este excelente artículo.
Miravet es ideal para conocer uno de los castillos más importantes de España y para disfrutar de unos paisajes de postal.

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